X
Menu

En tiempos difíciles, como los que vivimos en la actualidad, en los que la incertidumbre en el ámbito empresarial enlentece las decisiones y dificulta la consecución de los objetivos, necesitamos trabajar en la identificación de oportunidades en las que concentrar nuestro esfuerzo para el éxito.

Estamos en un momento en el que el miedo vence a la iniciativa, en el que nos frenamos “por lo que pueda pasar”. Sin embargo, es ahora cuando el negocio requiere que nos orientemos más que nunca al resultado. En estos tiempos de crisis es cuando se afianzan y se refuerzan aquéllos que aprovechan las circunstancias de un entorno hostil, para concentrar su talento y su capacidad de decisión en las oportunidades que les permitan diferenciarse de los competidores y sentar las bases para conseguir una buena posición de partida en el momento en que cambie el ciclo económico.
Éste es el tiempo de los valientes, de los que miran hacia delante y orientan su acción al resultado de negocio, con mayor ahínco que nunca. Éste es el tiempo de los que se empujan a sí mismos y a sus equipos a lograr objetivos retadores.
Estamos en un momento empresarial en el que tenemos más posibilidades de éxito si nos concentramos en las prioridades, si no nos distraemos con las cosas que no son importantes. Aquéllos que triunfan en el ámbito de los negocios son personas que se concentran en la realización de los asuntos realmente importantes, en aquellos temas que son críticos para conseguir el resultado u objetivo final. Dedican todo su talento y su atención a aquellos aspectos del negocio que son relevantes y que tienen una relación directa y clara con los resultados, sin desgastarse en otros asuntos.
Éste es el tiempo de los que tienen claros sus objetivos, los definen y los comparten con sus equipos. En las etapas difíciles es necesario contar con equipos comprometidos con el resultado de la empresa, porque un equipo comprometido es un equipo que se implica y saca lo mejor de cada uno de sus miembros. Un equipo se compromete cuando siente que comparte la visión, la misión y los objetivos. Un equipo se compromete y se implica cuando sabe hacia dónde va, cuando tiene claro lo que se espera de ellos, cuando siente que los objetivos son retadores pero alcanzables, cuando sabe qué métricas son las que se van a establecer para poder ir midiendo el progreso, y cuáles son los momentos críticos en los que se deben ir cumpliendo los asuntos relevantes para el éxito.
El equipo se dirige claramente a dónde quiere ir. De este modo todos los esfuerzos y energías van dirigidos específicamente a lo que dará más beneficio y no se pierden dichos esfuerzos en áreas de bajo rendimiento para la compañía.
Por tanto, en tiempos de crisis se deben de invertir todos los esfuerzos en aquello que genere más valor con respecto al objetivo planteado para concentrarse en lo importante y desechar lo que hace que perdamos el tiempo, recursos, dinero o cualquier otra cosa valiosa para el negocio.

Por eso éste es el tiempo de los que son capaces de influir en los demás, pero también son capaces de entender a los otros.
El primero en conseguir este objetivo va a ser el líder del negocio, la persona que dirige o es propietaria de la compañía. Ella debe de ser la primera en tomar las riendas del proyecto y afrontar los nuevos retos acertando en cada una de las decisiones que harán que todas las energías del equipo se dirijan a los puntos clave de influencia en los clientes.
Si el equipo es capaz de identificar estos puntos clave de influencia en sus clientes, sus posibilidades de conseguir afrontar la crisis como una oportunidad crecerán y por tanto, lo harán de la misma forma sus probabilidades de superarla con éxito y prepararse para estar al máximo nivel una vez que ésta haya pasado.
Cuando la organización trabaja como un equipo con todos los engranajes funcionando de forma sinérgica, se ahorran energías en temas superfluos para concentrarse en lo verdaderamente importante.
En definitiva, éste es el tiempo de lo que toman la iniciativa, de los que arriesgan y aprovechan las oportunidades. Porque, con la actitud adecuada, sin lugar a dudas este momento se puede convertir en un momento de oportunidades. Lo que marcará la diferencia es la capacidad de identificarlas y aprovecharlas.

J. Miguel Sánchez
Socio de TALENT PROFITS
Executive MBA
Executive Coach certificado por ICF
Ldo. en Psicología y Máster en Psicología del Deporte

Share

talentprofits

 

Deja un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>