Nos encontramos en un momento duro a escala mundial y por supuesto nacional. Cada día escuchamos noticias poco alentadoras que van minando nuestro optimismo y que nos llevan a una emoción colectiva de resignación y de cierta frustración.
Vivimos momentos con un significado excepcional para todos nosotros. Todos los días nos desayunamos con datos económicos que nos causan
inquietud, que nos trasladan una realidad que para muchos no era importante.